Desde hace 28 años colecciona material sobre la guerra. Lo consultan cineastas, e historiadores. Ahora viaja por primera vez a las islas Miércoles, 10 de Marzo de 2010
![]() El platense que guarda la memoria de Malvinas Desde hace 28 años colecciona material sobre la guerra. Lo consultan cineastas, e historiadores. Ahora viaja por primera vez a las islas "Soy de la idea de que la sociedad les debe algo a los soldados ex combatientes de Malvinas. Y, de algún modo, lo que hago es una forma de tener siempre en la memoria lo que hicieron por el país y evitar que sólo se los recuerde una vez por año, el 2 de abril", dice Javier García (40), remisero de City Bell y coleccionista vocacional de material vinculado a la guerra de Malvinas, quien este viernes concretará lo que define como el viaje de su vida: viajará a las islas por primera vez por iniciativa de integrantes del Cecim La Plata. Su colección, reunida a través de 28 años, incluye desde rezagos de guerra donado por ex soldados que los recuperaron tras regresar a sus posiciones en los días del conflicto, hasta publicaciones británicas de la época. Un archivo que García fue preservando con celo hasta provocar las consultas más dispares: lo visitaron desde los productores de la película "Iluminados por el Fuego", a documentalistas españoles, historiadores británicos y hasta profesionales egipcios. HITORIAS DE UNA PASION La pasión de García por el tema Malvinas nació cuando él era un adolescente. Y si bien ninguno de sus allegados participó del conflicto armado, ser testigo de lo que sucedía alcanzó para sensibilizarlo y convertirlo en un incansable buscador de material relacionado con la guerra. Al principio fue el solo; más tarde se sumó su mujer, María Eva Pavón, y sus hijos, Emanuel y Camila. Hoy el material gráfico se conserva ordenado y encuadernado en la casa familiar, mientras que los rezagos donados por los soldados (borceguíes, marmitas, elementos de higiene, cantimploras, antiguas municiones) lucen prolijamente ordenados en una vidriera especialmente iluminada para exhibirlos. "Muchas veces me han convocado para exponer todas estas cosas, en sitios como el Teatro Argentino o el Cecim, que no tiene archivo y cada vez que necesita este tipo de objetos me convoca", explica Javier, quien también prestó algunos de esos objetos para películas, documentales e investigaciones históricas. Mientras colabora en todo lo que puede con los ex soldados del Cecim (desde prestando oídos a sus historias hasta ayudando a concretar reencuentros con madres de ex compañeros caídos o autores de cartas que sirvieron para infundirles fuerzas en lo peor de la guerra) García se ocupa de nutrir su colección con nuevos elementos. "A través de Internet conseguí colecciones de tabloides ingleses de la época, como The Sun o el Daily Mirror, mientras los ex soldados me siguen regalando elementos y hasta los vecinos de City Bell colaboran con recortes y libros", dice el coleccionista platense, que no se sorprende cuando, en cada exposición dedicada al tema Malvinas, se le reserva un lugar. "Cada vez que muestro mi colección es muy intenso ver lo que le sucede a la gente que la ve. La mayoría se sorprende y se conmueve ante objetos como las cruces de los rosarios del cementerio de Darwin que algunas madres de conscriptos caídos me cedieron. Otros encuentran asombrosa la forma en que se conservan los objetos de guerra después de tanto tiempo. Pero nadie resulta indiferente a lo que se muestra", dice García. Esas muestras también le dejan historias imposibles de olvidar: "en cada ocasión la gente se pasa los libros con recortes y los mira: una vez un ex soldado vio su imagen en una foto, regresando de la guerra y reencontrándose con quien era su novia y ahora es su mujer. Fue un momento muy emotivo y me pidió que le regalara la foto, que hasta entonces él no sabía que existía y que yo afortunadamente tenía dos veces, así que se la pude dar", cuenta. Ahora, de cara a su viaje, García reconoce que se siente un poco solo en la tarea de mantener la memoria de la guerra de Malvinas. "Creo que los ex soldados merecen que se los recuerde más que un día por año. Y para eso trabajo: para contribuir a que se cierre una vieja herida, sin olvidarla". |
Guía
de calles