El matrimonio se casó en las islas argentinas que fueron usurpadas por Gran Bretaña. El Gobierno nacional no reconoció el acto. Ex combatientes dijeron que al casarse, la pareja argentina reconoció la autoridad inglesa. Lunes, 07 de Diciembre de 2009
La reciente boda civil de un ex combatiente de Malvinas desató la polémica. Es que el ex soldado argentino eligió un lugar controvertido para casarse: las propias islas que fueron escenario de la guerra contra Gran Bretaña, nación que invadió el territorio nacional.
De regreso a nuestro país y con el certificado de matrimonio en inglés, los Azuaga quieren que esa unión sea reconocida en Desde Consultado por Hoy, el presidente del Centro de ex Combatientes de Malvinas (Cecim Azuaga tuvo a su cargo la provisión de municiones y alimentos a los soldados apostados en las primeras líneas de combate durante el conflicto bélico de 1982. “Caminaba ocho kilómetros entre la ruta y las trincheras para llevar provisiones y traía de vuelta heridos. Muchas veces tuve que elegir quién se salvaba y quién no, porque no podía trasladar a todos”, recordó sobre un conflicto que dejó 649 soldados argentinos y 255 británicos muertos, tras 74 días de combate. Al respecto, Alonso sostuvo que los ex combatientes “no vamos a Malvinas a cerrar nada”. Sobre los viajes que periódicamente realizan dijo lo siguiente: “Buscamos que siga abierta una cuestión que es la lucha por la vía diplomática por la soberanía”; y agregó que volver a las islas para los ex combatientes es un “acto personal y particular”. “Hay algunos que no quieren volver. En otros casos, el regreso ayuda a ver el lugar desde una experiencia distinta a la de 1982, pero creo que esas visitas no deben generar algún hecho que ponga a Respecto de la política exterior hacia Malvinas, Alonso indicó que el país debe dejar de hacer pedidos ante Los soldados -civiles de 19 años que hacían el servicio militar- fueron enviados a la guerra por la peor dictadura militar que sufrió nuestro país. Otras opiniones “Argentina no reconoce la autoridad que los casó porque mantiene una disputa de soberanía con Gran Bretaña ante Naciones Unidas, y el hecho no puede tener consecuencias para esa discusión”, dijo una fuente gubernamental que pidió anonimato. Sin embargo, señaló que desde el punto de vista legal la pareja no violó ninguna norma porque para casarse “utilizó los mecanismos previstos por el Gobierno argentino dentro del paraguas que existe en la relación con el Reino Unido”, al margen de la disputa de soberanía. Por su parte, Nelly Minyersky, profesora de derecho civil de Dijo también que existen argumentos legales a favor y en contra para reconocer la boda, “trámite que deberá definir
La fiesta y los invitados Cuando terminó la guerra, Azuaga prometió que algún día iba a volver a las Malvinas. Durante años pensó cómo y cuándo. Intentó acercarse al sueño buscando isleños por internet. Conoció entonces a Tony Blake, uno de los más influyentes empresarios locales. Se hicieron amigos y juntos planearon el viaje y la boda. Tras siete meses de trámites, el 8 de octubre último, el gobernador de Malvinas, Alan Huckle, autorizó el casamiento para el 16 de noviembre. La unión recibió la bendición de un pastor protestante que también participó en la guerra y la participación de la banda de rock anglo-argentina The Draytones. “Jamás pensamos que tendríamos un festejo así, con torta de bodas, ramo de novia y banda de rock incluidos”, detallaron los recién casados. El festejo sorpresa se hizo en la casa de Tony Blake, un poderoso empresario local que organizó la fiesta e invitó por Facebook a todos los habitantes de la isla. Durante la fiesta, el novio se abrazó con varios ex combatientes ingleses, con quienes intercambió perdones por la guerra. Previamente, Blake había llevado al novio a recorrer las inmediaciones de Puerto Argentino. Estuvieron en el lugar donde el ex combatiente, con 18 años, llevaba municiones y alimentos a sus compañeros heridos. A su pozo, como lo define el ex combatiente.
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